domingo, octubre 27, 2013

De caerse y levantarse

A veces (seguramente más a menudo de lo que nos gustaría) nos damos la hostia, es inevitable. Lo cierto es que los humanos aprendemos así...sólo que parece que a medida que crecemos parece que le damos más importancia y lo que en un niño vemos normal que se caiga cuando está aprendiendo a andar, de mayor el equivocarse aprendiendo a vivir parece que lo vemos horrible.

Uno mismo es quien se crea sus propios monstruos (o deja que se los creen) y de pronto, de la noche a la mañana podemos sentirnos solos, como en mitad de la oscuridad, con miles de ojos invisibles clavados en nosotros esperando a juzgarnos...sentimos miedo, miedo porque parece que algo no va bien, y empieza una cadena de negatividad que comienza un efecto en cadena y nos derrumbamos. Nos derrumbamos y lloramos, a veces hasta que ya no quedan lágrimas.
Y cuando pensamos que estamos que hemos tocado fondo, de pronto aparece alguien, que siempre ha estado ahí para ayudarnos a levantarnos, nos da la mano, nos levanta, y de pronto otra persona te da la mano y te ayuda, y luego otra y te vas dando cuenta de que tienes un montón de gente dispuesta a entrar en el túnel con su corazón a modo de linterna para ayudarte a salir del túnel del que un instante atrás no veías salida. Te das cuenta de que necesitas a gente, que sólo no puedes ir muy lejos...aunque pueda parecer que si...te hacen ver que tanto como les necesitas tu a ellos, ellos creen necesitarte a ti, y no quieren perderte en la oscuridad.

Y entonces, te secas tus lágrimas, te recompones, y decides levantarte, intentarlo otra vez dando lo mejor de tí. Y ves como lo que haces no sólo no es criticado sino que gusta. La gente ve lo que tienes dentro, lo que a veces se te olvida que tienes. Y así es como aprendes poco a poco a vivir. Tropezándote, asustaádote, cometiendo faltas de ortografía, trabándote al hablar...y aprendiendo de ello.

Quiero ilustrar el caso anterior que seguro que no soy el único que lo ha vivido alguna vez, pero no con algo relacionado con el deporte ni con el triatlón, que sería lo fácil...sino con el ambiente del que vengo...la música.