martes, septiembre 30, 2014

Boya de natación Chillswim

Por desgracia, el verano ya ha acabado aunque tengamos algunos resquicios aún, pero vengo con un producto que puede ser la inversión perfecta de cara a la temporada que viene para aprovechar los primeros nados en aguas abiertas en pretemporada, la boya de natación de Chillswim.

Hay muchos motivos por los que recomiendo una boya, entre otros: ser vistos (se de gente que ha tenido algún que otro susto con alguna moto de agua o surfero), tener un sitio donde agarrarnos en todo momento por si pasa algún imprevisto (calambre, picadura de medusa, descansar...), y en este caso, guardar objetos, uno de las características que más me ha gustado de la boya.

Lo primero mencionar que hay varios tamaños (Talla S-20 Litros, M-28L, L-35L, XL-50L) referente al tamaño en litros de la bolsa estanca que tienen para guardar objetos, en este caso, la del test es la talla M, para hacerse a la idea. Y para sacar de dudas de que igual dependiendo de la técnica que usemos puede molestarnos...hay un nadador de técnica Total Inmersion (Gonzalo de las Heras) y otro (yo, Pablo Docal) de técnica clásica.

Unboxing

La Boya viene empaquetada en una bolsa de plástico, en la que encontramos, la boya en sí, un par de cinturones y un par de correas.
Presentación de la boya empaquetada

Contenido del paquete: Boya y dos correas+cinturón
Tamaño de la bolsa interior con unas chancletas y las correas

El cinturón es adaptable, cómodo y con una buena costura, parece resistente. Respecto a la correa, la verdad es que de primeras puede parecer corta, pero una vez te metes al agua entiendes el porqué. La medida es perfecta para que, al estar flotando en parado, la correa llegue de la cintura a la superficie del agua teniendo la boya siempre a mano y evitando los enredos que tendríamos si la cuerda fuese excesivamente larga, lo cual acaba resultando comodísimo.
La boya, es una bolsa estanca simétrica. Consta de un compartimento central que es donde se guardan los objetos que queramos (toalla, llaves del coche, geles, cámara...) y a cada lado lleva un par de "pulmones" o compartimentos que es donde introducimos el aire para que flote, con lo que el aire y los objetos están aislados. Cada uno de los pulmones tiene un asa y una válvula para hinchar y evitar que se salga el aire y se meta agua.
La boya una vez hinchada, se ve el asa superior y su vávula.
Por otro lado el sistema de cierre, es bastante sencillo pero efectivo (se vuelve a confirmar: menos es más). Es tan sencillo como ir plegando el borde sobre si mismo hasta que esté en la zona indicada por el fabricante y unir la correa. 
Se dobla la bolsa sobre sí misma hasta el area especificada por el fabricante

Se cierra la correa
Al hinchar la boya, la correa queda como un círculo y sella todo el compartimento sin que entre agua al interior. Como el funcionamiento de las bolsas estancas para descensos de cañones etc...
Boya con la bolsa ya cerrada e hinchada

¡Al agua!

Como he dicho, lo primero que notamos en el agua es que flotando en parado, la boya siempre está a mano, pero no molesta.
Vemos que gracias al naranja de alta visibilidad se nos encuentra fácilmente desde lejos.

Una vez nos ponemos en marcha, se confirma una vez más que han acertado con la medida de la correa, ya que la boya queda a la altura de las rodillas por detrás, con lo cual no nos molesta ni en los isquios ni en los gemelos, y si paramos, la boya casi casi viene a nuestras manos.
La boya flotando a nuestro lado sin molestar mientras nadamos.
 Las citadas asas de los lados, hacen de doble función, la que queda en la parte superior sirve para agarrarse si queremos descansar, y la que queda sumergida hace de quilla, con lo cual la boya se mantiene totalmente estable durante la natación (la estabilidad mejora aún más si tiene algo de peso dentro, como unas chancletas, toalla...).
El asa inferior haciendo de quilla estabilizando mientras que el de arriba queda en la superficie siempre a mano.

En cuanto a la flotabilidad, una persona de unos 70Kg puede tranquilamente apoyarse encima de la boya manteniendola en el abdomen/pecho y flota a la perfección sin neopreno, incluso cogiendo de las asas y tratando de hundirla, cuesta hacerlo. Con lo cual podemos estar tranquilos que si tenemos que echar mano de ella en cualquier momento estamos seguros.

Podemos agarrarnos perfectamente sin miedo a hundirnos para descansar o ante cualquie imprevisto.

La verdad es que es un objeto bastante útil y muy a tener en cuenta a los que nos gusta nadar en aguas abiertas más que en una piscina (sobre todo si muchas veces nos "toca" ir solos), te quitas muchas preocupaciones de la cabeza, tanto con lo que pueda ocurrir en el agua, como lo que pueda ocurrir fuera (que si donde dejo las llaves del coche, que si igual me roban el móvil, etc..)