viernes, noviembre 28, 2014

Pedaleando los pirineos


Aprovechando los 4 últimos días de vacaciones que me quedaban escapamos mi hermano y yo hacia Pirineos a gozar de unos días de desconexión y de mountain bike por la zona del Pirineo de Huesca como ya lo hicimos hace un par de años, concretamente a Aínsa. Zona con unos paisajes impecables y con el parque natural de Ordesa a tiro de piedra.

A diferencia de la primera vez, en esta ocasión anduvimos echando un vistazo a las rutas balizadas antes de ir, para no tirar kilómetros a ciegas...y la verdad es que fue todo un acierto. La zona está completamente marcada con diferentes rutas de varios niveles (rojas, rojas+ y negras) con las distancias, el desnivel y el tiempo estimado en completar la ruta bien marcado.
Para ver las rutas, puedes o bien comprar un plano con las rutas que hay en la zona por 2€ en el intersport de Aínsa como hicimos nosotros (prefiero llevarlo en papel, me sitúo mejor) o descargarlas de la web de bttpirineo.

Día 1:
En esta ocasión en vez de seguir una ruta como tal, decidimos rodar mezclando varias rutas y asfalto para ir haciendonos a la postura en la btt, hacernos al clima, etc...Subida hasta el monasterio de San Victorien, comida en "El plano" (que de plano tenía poco) y vuelta a casa antes de que nos cogiera la noche y de que nos cerraran la piscina para poder relajarnos un poco en la piscina y el jacuzzi del camping.
Poder relajarse y descansar después de los entrenamientos con 2 jacuzzis para nosotros solos era un lujo!

Día 2:
Una vez aclimatados, decidimos hacer una ruta de XXKm entera, pero ya en el Km1, al ver una jugosa ruta por un río decidimos hacer un mix entre la ruta 7 y la 13, que no variaban mucho los Km pero si el terreno, sumándole mucha técnica. y algo más de desnivel. Una vez hechos unos cuantos Km cambiamos la ruta y ya seguimos por la 13 hasta el final, ruta técnica donde eché de menos unos frenos hidráulicos porque en las bajadas había mucha zona de roca mojada y era imposible bajar rápido...mis antebrazos lo notaron bastante...

A la noche, una salida muy cortita de trail nocturno por el pueblo abandonado de Jánovas, sin mucha más intención que ver el pueblo y probar la linterna nueva para la bici y frontal en el modo corredor (ya que en bici ya la habíamos probado).

Día 3:
Este día nos lo tomamos como descanso...aunque finalmente fue un poco paliza, pero sirvió para desconectar de la bici y ver la cola de caballo del parque de Ordesa.
Un día frío y nublado que dió pie a unos paisajes nevados impresionantes. En esta ocasión teníamos la montaña para nosotros solos salvo por un montañero que salió unos minutos antes que nosotros. En mitad de la ascensión, nos lo cruzamos bajando, nos saludamos mutuamente con un "aupa", lo cual le delata y nos dice más adelante que es de Ermua. Nos pregunta si vamos a la cola de caballo, que va solo y que ha visto algo unos metros más adelante que le ha dejado un poco frío y que se vuelve porque va solo y no le parece seguro...nos lleva hasta el lugar y nos encontramos un animal por la mitad (un corzo o similar), a medio devorar y restos de sangre que van hasta el río, al lado de nuestra orilla se ven unas huellas que suben por el camino que hay que seguir. Decidimos hacer manada entre los 3 y seguir adelante juntos. Tenemos la montaña para nosotros sólos.
Medio animal que sirvió de comida para algún depredador que andaba cerca.
 Finalmente llegamos a la cola, echamos unas fotos, comemos algo y volvemos a bajas dándonos a conocer. En el parking nos despedimos de Txema, que así se llama y nos deseamos suerte en nuestros proyectos (tiene una interesante vida por delante).
Abriendo senda bajando de la cola de caballo con unos 20-30cm de nieve
Volvemos al camping para aprovechar el jacuzzi de nuevo y soltar musculatura, que con 21Km andando por la nieve (unos 20-30cm de nieve) se ha resentido un poco.

Día 4:
Volvemos a la bicicleta! Hoy tenemos previsto subir a Morcat por la ruta 9 (una roja+) y bajar o bien por la ruta, o bien "atajando" improvisando el camino de vuelta según el horario y la dificultad, ya que estamos viendo que muchas de las rutas están más pensadas para bicicletas de enduro y gente con buen nivel...
Como esperábamos, la ruta es muy muy técnica, con varios carteles de peligroso muy cercanos a precipicios con peligro...avanzamos como podemos hasta la subida a Morcat, que ya es más tipo pista (aunque con bastante más piedra suelta) y comenzamos a ascender hasta el pueblo abandonado.
Una vez arriba, echamos unas fotos, fisgamos el campanario y mientras comemos algo de fruta observamos el mapa viendo como bajar, ya que intnetar hacer la ruta completa se nos puede alargar mucho viendo como es el terreno...
El alto de Morcat
Bajamos por la pista con piedras por la que hemos subido dejando de lado el camino por donde llegamos a la misma para descender hasta el rio XXX, donde empalmaremos carretera para volver a Aínsa, no sin antes encontrarnos con un ciclista que comparte nuestro camino y nos cuenta que el fue uno de los que montaron todo el tema de las rutas balizadas...efectivamente lleva una bicicleta de doble suspensión.

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