jueves, enero 14, 2016

Consejos para empezar con el Trail

Cada vez está más de moda correr por el monte, yo la verdad es que no sé exactamente cuándo empecé pero hace ya un par de añitos mínimo. Poco a poco he ido aprendiendo, a veces a buenas y a veces a malas.
A día de hoy sigo aprendiendo en cada salida por el monte, y eso me encanta, es una sensación satisfactoria, y por eso incito a la gente a probar el Trail. Pero hay que tener en cuenta varios factores para no acabar mal a la hora de hacer la transición del asfalto al barro...cualquier consejo que puedas recibir viene bien, así que aquí está mi granito de arena:

Control

No tengas prisa subiendo, puede que se te den bien las subidas, cada uno tiene sus puntos fuertes, pero aun siendo así, recuerda que todo lo que gastes subiendo ya no se recupera. Hay que perder el miedo a andar en la montaña. Puede que plantearse subir una cuesta de 2km al 6% andando sea excesivo, pero en un trail muchas veces te encuentras con muros del 20 o incluso el 30% lo cual no sólo genera un desgaste físico brutal, sino que te dispara las pulsaciones. Mucha gente se empeña en seguir trotando, mientras a su lado le adelanta otro corredor que aparentemente va andando, y al llegar a la cima se le escapa irremediablemente. Se trata de eficiencia, aprende a subir rápido andando y seguramente derroches menos energía. (De hecho hace poco han salido estudios donde se demuestra que en rampas con un desnivel mayor al 10% es más eficiente andar que correr)

Zapatillas

Es posible que lleves tiempo corriendo en asfalto, incluso probable que tengas unas zapatillas muy caras buenas que nunca te han dado problemas. ¡Perfecto! ¿Que mejor manera de preservarlas que NO llevandolas a la montaña? Las zapatillas de correr por asfalto no tienen nada que ver con las de Trail, además que si las usas para andar por caminos, etc es probable que no te duren mucho, no creo que quieras ir bajando descontroladamente por el barro con unas zapatillas de dudoso agarre...simplemente el hecho de tener tacos ya hace mucho más de lo que parece, y una suela más ancha te dará mucha mejor estabilidad. Tal vez sea el momento de invertir en unas zapatillas específicas si realmente te ha picado el gusanillo...las hay bastante decentes desde precios bajos...
 

Terreno

Como con el desnivel, sé progresivo. No empieces con salidas de 1000m positivos en 20Km ni por terrenos técnicos. Lo ideal es empezar por pista ancha, sobre todo a la hora de bajar, hasta que nos sintamos cómodos y con confianza.
Poco a poco, cuando veamos que ya tenemos una base y nuestro cuerpo está adaptado a las subidas y bajadas, podemos ir introduciendo terrenos más complejos, intentando introducirlos en llano o subida, y en última instancia en bajadas. No es lo mismo bajar rápido por un camino de grijo que por un terreno donde haya piedras, raíces, plantas o barro. Hay que tener esto en cuenta incluso aunque llevemos tiempo, adecuando la velocidad al terreno, cualquier error te puede llevar de bruces al suelo o causar un esguince por muchos Km que llevemos en monte.
Hay que ser progresivos y adecuar el ritmo a cada terreno en el que estemos

Hidratación

Al contrario que en la ciudad, en el monte rara vez disponemos de fuentes, bares, etc donde poder hidratarnos en caso de que se alargue el entreno o pase cualquier cosa. Hoy por hoy, hay muchos sistemas de hidratación tanto en riñonera si no queremos cargar como en mochila (preferible). Ambas son grandes opciones, pero si vas a ir a sitios un poco remotos o a entrenos largos, te recomiendo una mochila con camelback, donde podrás, además del agua, llevar un cortavientos, manta térmica, alimentación, frontal, y demás requisitos para emergencias. No hay que escatimar en seguridad.


Localizable

Importantísimo estar siempre localizable. Así como por ciudad muchas veces salgo sin nada o sólo con las llaves en el monte lo veo una locura.
Debemos avisar a algún conocido o familiar que vamos a entrenar al monte y porqué zona lo haremos, y una vez en el entreno tener algún dispositivo que permita avisar en caso de algún problema, en el mejor de los casos algo trackeable (los nuevos garmin o algunas apps de móvil) que indiquen donde estamos o donde estuvimos la última vez que eramos localizables, ya que en algunos sitios de la montaña puede que no tengamos cobertura o que sencillamente no seamos capaces de coger el teléfono para llamar.
Hoy por hoy hay varias aplicaciones pensadas en la seguridad en la montaña y otros entornos, como Alpify.


Seguridad

Ya lo he dejado caer varias veces antes, pero es muy importante tener en cuenta que la montaña no es ninguna broma. Nos da grandes alegrías y satisfacciones, pero en caso de accidente (ojalá no ocurra), hay que tener en mente que podemos llevarnos un susto enorme. Una mala caída, una pájara, un ataque de animal...etc son cosas que pueden pasar, y hay rutas en las que igual pasa una o dos personas a lo largo de todo el día....hay que tener cautela a la hora de elegir las rutas de entreno,  y quizá arriesgar a una ruta más remota cuando vayamos acompañado y si vamos sólos ir por algún camino más transitado.

Al igual que la ruta, hay que elegir bien lo que llevamos. Una manta térmica apenas ocupa y pesa y puede sernos de gran ayuda si nos tenemos que quedar un rato largo en la misma posición. Algo de luz por si se hace de noche e incluso un pequeno botiquín con lo más básico puede marcar una diferencia en caso de accidente.
La seguridad está por encima de todo.


Limpieza

En realidad no es un consejo, pero hay que recordarlo. No ensucies la montaña. Aquí no hay barrenderos, y ese plástico de un gel que te acabas de tomar en el suelo tarda muchos muchos años en desaparecer si nadie lo recoge. Cuidemos la montaña, recojamos nuestra porquería, e incluso, si vemos la de otro, ¿Porqué no recogerla también? Demostremos ser civilizados aunque no estemos en la civilización. Cualquier bolsillo pequeñeo, incluso debajo de las mallas, o el reloj puede valer para guardar el plástico de un gel, etc... No hay excusa.